Historia

Fundada en la ciudad de Cali, MICHÚ es una marca pionera en Colombia dedicada a compilar los saberes artesanales de las comunidades rurales e indígenas. Desde el año 2002 se adelanta a las tendencias del diseño y propone un variado portafolio de piezas caracterizadas por su exquisita elaboración que combina el oficio artesano y la formación creativa de su equipo de trabajo, con una visión estética de vanguardia.

Realidad y fantasía conforman el universo silencioso compuesto por fibras, saberes, costumbres y técnicas que convierten cada una de sus piezas en ediciones limitadas de permanente innovación, en objetos de colección, atemporales y versátiles.

Es una misión la protección del legado cultural artesano y el desarrollo social de las comunidades que participan en el mundo MICHÚ dando vida a un renacer de orígenes, mediante el trabajo directo y el comercio justo.

CONOCE A NUESTRA FUNDADORA

Para entrar en el mundo de los artesanos tienes que saber tejer una amistad

EMMA CARVAJAL
Fundadora de MICHÚ

Se describe a ella misma como una mujer “peligrosa con las tijeras” que una vez halla un textil o una pieza artesanal se empeña en averiguar en qué los puede convertir hasta convencerse que ha logrado crear algo interesante, diferente y único.

En 2002, Emma Carvajal constituyó la compañía que respalda MICHÚ, la marca de moda que heredó el sobrenombre con el que cariñosamente la identificaban en la infancia (adaptación libre del francés “mon petit chou”).

Ha sabido entretejer relaciones cercanas con campesinas en sus veredas, hombres artesanos de la ciudad e indígenas en sus resguardos. Dedicándoles su atención y compromiso creció la confianza que les ha permitido acometer diseños arriesgados y novedosos.

Emma Carvajal dibuja a diario en su taller, dirige a un equipo de doce personas en la elaboración de planos técnicos para acometer el trabajo con los artesanos; supervisa la labor de los talleres; selecciona materiales en su propia bodega textil; asiste a foros especializados, ferias artesanales y recorre las boutiques de moda. “El afecto de nuestras clientes y el valor que le dan a cada pieza adquirida es una gran recompensa para todo el equipo. Esa fidelidad demostrada queremos retribuirla en cada nueva colección” dice.

Eso sí, no deja nunca de viajar para aguardar que la sorprenda siempre lo inesperado, aquello que será motivo de inspiración en su incansable proceso creativo.

SOMOS MIXTURA

MICHÚ conecta emocionalmente biodiversidad y multiplicidad étnica en cada una de sus piezas
Son diversas las familias que participan y forman parte de una relación que año tras año se vuelve más sólida, logrando evolucionar conjuntamente en lo personal y lo productivo.

Reconocer, compartir y aprender de la cotidianidad de las comunidades es un principio fundamental de la marca, respetando su simbología cultural, sus procesos y sus conocimientos técnicos. Desde esta comunión personal, MICHÚ emprende el trabajo colectivo de saberes ancestrales.

La yuxtaposición de fibras, colores y oficios componen el alma de las piezas de MICHÚ. Cada diseño es fruto de una concepción creativa dando origen a un producto de lujo con mixura cultural.